jueves, 1 de diciembre de 2016

Estatus de deficiencias de micronutrientes en el niño venezolano entre 6 y 24 meses

La alimentación complementaria se define como el proceso que comienza cuando el consumo de la leche humana de forma exclusiva ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales de los lactantes, siendo necesario agregar otros alimentos, mientras se continúa con la lactancia humana. Los objetivos de la alimentación complementaria son: aportar energía y nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo sin destetar al niño, crear hábitos de alimentación correctos, estimular el desarrollo psico-emocional y sensorial y su integración a la dieta familiar.

Requerimientos nutricionales
El Instituto Nacional de Nutrición (INN), publicó en el año 2000 los requerimientos proteicos para la población venezolana, única referencia nacional hasta el presente. Los cuales oscilan entre 1,12 g/Kg/día para los seis meses de edad, hasta los 0,79 g/Kg/día para los dos años de edad. Sin embargo, durante los últimos años, dichos requerimientos proteicos han disminuido progresivamente hasta los valores que establecen la mayoría de los organismos e instituciones internacionales.

El (INN) recomienda que los requerimientos de carbohidratos para la población general venezolana deben oscilar entre 56-69% de las calorías totales de la dieta diaria, sin embargo, una ingesta de carbohidratos, mayor del 60% de la energía total, está relacionada al descenso del HDL y aumento de los triglicéridos, por lo cual se recomienda no sobrepasar este valor. El consumo de azúcar no debe exceder el 10% de las calorías, lo que representa un consumo aproximado de 25g/1000 Kcal.

El consumo de grasas debe llegar hasta un 30% del requerimiento calórico total, Ácidos Grasos Saturados < 7%, Ácidos Grasos Polinsaturados 10%, Ácidos Grasos Monosaturados ≥ 13%, Colesterol <300 mg/d, Relación Omega 6/Omega 3: 5/1, Los ácidos grasos trans deben representar menos del 1%.

Los requerimientos de fibra en niños de 6 a 12 meses de edad no se han determinado por existir escasos datos sobre efectos adversos y la preocupación respecto a la capacidad del niño para manejar las cantidades en exceso. De 1 a 3 años de edad, se recomienda la ingesta de 19 g/d de fibra total. Durante la introducción de alimentos sólidos en la dieta del niño, deben ser incluidos cereales de granos enteros, panes, frutas y vegetales, fuentes de fibra soluble e insoluble. La fórmula Fibra (g)= edad (años) + 5, está recomendada para niños de 3 a 19 años, con un mínimo de 14g/1000 kcal.

Grupos de alimentos
El requerimiento total se debe cubrir con los 6 grupos básicos de alimentos: lácteos, vegetales, frutas, almidones, carnes, grasas.

Hierro: la anemia y deficiencia de hierro constituyen el problema nutricional más frecuente a nivel mundial. Los grupos más susceptibles a la pérdida de este nutriente son los lactantes, preescolares y escolares, mujeres en edad fértil y embarazadas.

La realidad venezolana con respecto a la deficiencia de hierro y/o anemia no se conoce en forma global. En la ciudad de Caracas se reportó en el año 2003 que 57% de los menores de dos años de edad presentaban anemia y en 2007, la prevalencia fue de 67,86% en lactantes y de 33,18% en preescolares. En 2012 en Caracas, se reportó una prevalencia de anemia de 14,3% en escolares entre 6 y 8 años, siendo el grupo más afectado el estrato social V y los varones de 8 años. La deficiencia de hierro (niveles bajo de ferritina) afectó al 67,3% de los escolares independientemente del estado nutricional. En los estados Cojedes, Guárico y Portuguesa, en el año 2004, la anemia estuvo presente en 71,4% de los niños. En Vargas para 2001, la prevalencia era de 63,7% de anemia y 64% para deficiencia de hierro en menores de 2 años; en niños entre 2 y 4 años, fue de 46,7% y 40,2% respectivamente.

La deficiencia de hierro en 14 ciudades del país indica que en los estratos IV y V de Graffar Mendez Castellano, 48% de los niños entre 6 meses y 2 años tiene anemia y 52% deficiencia de hierro. En menores de 5 años, de estratos bajos, la prevalencia de anemia fue de 43%. Estudios publicados en 2005 reportaron que hay deficiencia de hierro hasta un 77,7% y de anemia ferropénica de 23,6%. Estudios en poblaciones indígenas, tales como, el poblado Piaroa del estado Amazonas, la prevalencia de anemia fue de 100% en las niñas menores de 10 años y de 90% en las adolescentes de 11 a 20 años. El déficit de hierro fue de 56%, 31% y 55% en los grupos de 1 a 3 años, 4 a 10 y 11-20 años, respectivamente. En los varones se reportó una prevalencia de anemia de 100%, 91% y 83%, así como déficit de hierro de 50%, 36% y 25% en los mismos grupos de edad.

Vitamina A: en los países en vías de desarrollo se estima que hay 127 millones de niños preescolares con Déficit de Vitamina A (DVA). Estudios realizados en niños de 2 a 6 años de edad, provenientes de zonas de bajos recursos urbanas y rurales de Maracaibo, reportaron un DVA de 35,4% en la población total y 48,3% para los provenientes de las zonas rurales para el año 2002. En 2003, en la población rural del estado Lara, el DVA se presentó en el 100% de los menores de 2 años; 91,43% entre 2 y 6, y 78,18% de 6 a 14 años de edad, con lo cual en esta población es un problema de salud pública. La prevalencia de helmintiasis es de 42,7%, lo cual agudiza el DVA. En escolares de 6 a 8 años de edad de Caracas, se encontró prevalencia del déficit de 57,1% en todos los estratos sociales e independientes del estado nutricional.

Zinc: en Venezuela el déficit de zinc se relaciona con el estrato socioeconómico y educativo, lo cual afecta a la población de más bajo nivel. En el estado Zulia se ha reportado deficiencia en 19,6%, principalmente en niños de 3 a 7 años. En otra población de la ciudad de Maracaibo se reportó 38,36% en niños de 3 meses a 8 años integrantes de comunidades de bajos ingresos. En Mérida se detectó deficiencia de este oligoelemento entre 38,5% y 45% de preescolares. En un poblado rural, del estado Lara, el 19,7% de los niños presentó deficiencia de zinc, afectando más a los menores de 2 años. La deficiencia de zinc ha sido relacionada como factor de riesgo para diarrea persistente.

Yodo: La deficiencia de yodo es reconocida actualmente como la principal causa de discapacidad humana (retardo mental) que puede ser prevenida. La nutrición adecuada de yodo en una población es evaluada mediante la determinación de la Concentración de Yodo Urinario (CYU) en una muestra representativa de niños en edad escolar. La OMS recomienda una mediana de CYU ≥ 100 μg/L, siempre y cuando no menos del 20% de muestras individuales reporten valores menores de 50 μg/L, como indicativo de una adecuada nutrición de yodo en la población. Un adecuado aporte de yodo es esencial para mantener la función tiroidea normal. La encuesta nacional de yodo, realizada en 1998, demostró la alta incidencia de bocio en escolares, por lo que se inició, el programa de yodación de la sal de consumo humano, resultando en la eliminación del déficit de yodo en Venezuela y las perspectivas para su sostenibilidad son buenas si el programa mantiene su situación actual con reforzamiento de algunas actividades.

Estrategias para la prevención de déficit de micronutrientes en niños de 6 a 24 meses
La alimentación del lactante a partir de los 6 a 24 meses de edad y del preescolar es el eje principal para el adecuado desarrollo infantil, entendiendo este desarrollo como el avance en todas las áreas del individuo, es decir, su parte física, orgánica, cognitiva y conductual. Según la OMS, 30% de los menores de 5 años de edad en el mundo tiene retraso del crecimiento e incluso afección en ganancia, progreso y mantenimiento de habilidades, debido a una mala alimentación, así como a otros factores asociados como infecciones recurrentes, alteraciones metabólicas y enfermedades congénitas. A esto se añade el factor social, por lo que se ha comprobado que, incluso en entornos con escasos recursos, la mejoría de las prácticas de alimentación puede optimizar la ingesta de calorías y nutrientes, y por consiguiente el estado nutricional.

En las últimas décadas se ha obtenido suficiente información, tanto clínica como estadística, sobre los requerimientos adecuados de la nutrición infantil y de las prácticas alimentarias recomendables. Igualmente se ha tomado información sobre factores adversos que limitan y/o impiden una alimentación adecuada. Estos datos han demostrado que existe un verdadero impacto por asesoramiento, tanto en la comunidad como en los servicios de salud, que conllevan a una mejoría en la ingesta de alimentos y por ende, en el crecimiento y desarrollo.

En relación a las deficiencias específicas:
Vitamina A: la lactancia materna protege contra la carencia de vitamina A. El calostro es rico en vitamina A. El niño que es exclusivamente amamantado durante seis meses está protegido contra la xeroftalmia y, a los niños de seis a 24 meses de edad, la lactancia les suministra cantidades muy importantes de vitamina A. Por estos motivos, la protección, apoyo y promoción de la lactancia humana es una estrategia importante en el control de la carencia de esta vitamina. La leche humana aportará más vitamina A si la madre tiene un consumo adecuado de ella. Por lo tanto, se debe alentar el consumo de alimentos ricos en vitamina A, no sólo para los niños pequeños, sino también para las mujeres en edad reproductiva y las que amamantan a sus hijos. La fortificación es una estrategia de relativo bajo costo para los gobiernos y de alto impacto.

Hierro: para reducir la probabilidad de deficiencia de hierro es importante contar con una diversidad dietética y un buen equilibrio de alimentos. La lactancia humana se debe mantener durante 18 a 24 meses luego de que el niño comienza a consumir otros alimentos, entre los cuales se debe recomendar pequeñas cantidades de aquellos de origen animal, como carne, pollo e hígado. Los cereales (arroz, maíz, trigo) y leguminosas suministran la mayor parte del hierro; sin embargo está en forma no-hem y su absorción puede ser relativamente pobre. Las dietas que se recomiendan para controlar las anemias nutricionales incluyen un mayor consumo de hierro, pero además alimentos ricos en folatos y, especialmente en vitamina C, que aumenta la absorción.

Zinc: la deficiencia severa de zinc provoca retraso en el crecimiento y en la maduración sexual. La falta moderada afecta principalmente a los niños menores y las mujeres durante el embarazo y la lactancia. Generalmente la insuficiencia de este nutriente está relacionada con una baja ingesta de proteínas de origen animal. La mayoría de los estudios revelan que sujetos con deficiencia moderada presentan retraso en el crecimiento lineal, que se revierte al suplementarse con zinc. También puede producir un efecto negativo en la capacidad para detectar sabor y por tanto una disminución en el apetito. Además, existen evidencias de que la falta de zinc provoca un aumento de enfermedades respiratorias, digestivas y de la piel, por una disminución en la respuesta inmune.

Yodo: la estrategia recomendada es la yodación de la sal. Esta fortificación es la estrategia más efectiva para el control de los trastornos por carencia de yodo.

Vitamina D: está incluida dentro de las deficiencias más comunes de micronutrientes y se recomienda suplementar la dieta del niño con la ingesta de aceite de hígado de bacalao y otros similares.

En concordancia con las instituciones mundiales de salud y apoyo a la infancia, la estrategia de prevención de déficit de nutrientes debe contemplar los siguientes puntos:

• Formulación, aplicación y fomento de una política integral sobre alimentación del lactante y del niño pequeño, en el contexto de las políticas nacionales e internacionales de nutrición, salud infantil y reproductiva y reducción de la pobreza.
• Todas las madres deben tener acceso a un apoyo especializado para el momento de iniciar la alimentación complementaria con alimentos adecuados, inocuos y oportunos, sin abandonar la lactancia humana hasta los 2 años.
• Los profesionales del área de la salud deben estar capacitados para proporcionar asesoramiento eficaz sobre la alimentación, y sus servicios deben extenderse a la comunidad.
• Debe implementarse y vigilar el adecuado cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, protegiendo a las madres y sus hijos de influencias comerciales inapropiadas y negativas.
• Debe vigilarse el cumplimiento por parte de la Industria Farmacéutica y Alimentaria de las referencias internacionales de fortificación de fórmulas infantiles y alimentos de consumo específico y/o masivos, relacionados a la nutrición infantil, incluyendo valores de nutrientes compatibles con requerimientos nutricionales, mejoramiento de características organolépticas y costos accesibles.

Esta estrategia para la prevención de déficit de micronutrientes es una responsabilidad compartida entre el gobierno, las organizaciones internacionales, nacionales, gubernamentales, no gubernamentales, sociedades científicas, industrias farmacéuticas y alimentarias, así como medios de comunicación social y todo aquel interlocutor pertinente a ofrecer información, acciones y nuevos aportes relacionados con la nutrición infantil.

En conclusión, en base a los datos nacionales sobre deficiencia de micronutrientes y las estrategias planteadas en este consenso, se recomienda su implementación en los niños prematuros y lactantes, con énfasis en la práctica de la lactancia materna y evaluación nutricional. El papel del pediatra como agente multiplicador de esta información y vigilante de su implementación es fundamental para lograr un impacto positivo que permita la mejoría del estatus nutricional de la población venezolana.

Fuente: Dalmacia Noguera Brizuela, Julio César Márquez,  Isabel Campos Cavada, Rafael Santiago (2013). Alimentación complementaria en niños sanos de 6 a 24 meses. Archivos venezolanos de puericultura y pediatría; Vol 76 (3): 128 – 135.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Asegurando un inicio saludable para un desarrollo futuro: El hierro durante los primeros seis meses de vida

El hierro es un nutriente esencial para el óptimo desarrollo mental, motor y conductual. Está presente en todas las células del cuerpo y es fundamental para procesos fisiológicos, como la producción de hemoglobina y la función enzimática. Generalmente, la deficiencia de hierro (DH) se produce cuando el hierro ingerido mediante la dieta no es suficiente para cubrir las necesidades de este nutriente.
Debido a que las necesidades de hierro son mayores durante los periodos de crecimiento rápido o cuando ocurren frecuentes pérdidas de sangre (por ejemplo durante la menstruación o en el sangrado intestinal), los lactantes, niños, embarazas y mujeres en edad reproductiva se encuentran en un alto riesgo para desarrollar deficiencia de hierro.
Al igual que ocurre con otras deficiencias de micronutrientes, la DH generalmente no es evidente incluso cuando ya ha afectado negativamente procesos fisiológicos fundamentales. En su estado más avanzado, cuando las reservas de hierro han sido agotadas, se produce la anemia.
La anemia es definida como la insuficiencia de hemoglobina o de glóbulos rojos en la sangre. La anemia provocada por la deficiencia de hierro es denominada como anemia por deficiencia de hierro (ADH). Si bien la deficiencia de hierro es la causa principal de la anemia, es importante reconocer que puede ser producida por otras causas: otras deficiencias nutricionales, por ejemplo de las vitaminas B12, B6 y vitamina A, riboflavina y ácido fólico; enfermedades crónicas e inflamatorias; condiciones que causan pérdidas sanguíneas o hemólisis (por ejemplo, parasitosis como las uncinariasis o malaria, o pérdidas de sangre debidas a hemorragia); y hemoglobinopatías.
La magnitud de la deficiencia de hierro
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado a la (DH) como la deficiencia nutricional más común en el planeta y, potencialmente, afecta a casi 5 mil millones de personas.
Tradicionalmente, la prevalencia de la deficiencia de hierro ha sido estimada a partir de la prevalencia de la anemia, asumiendo que aproximadamente la mitad de todos los casos de anemia se deben a la (DH). Sin embargo, debido a que la anemia puede ser producida por diversos factores, esto puede haber sobreestimado la verdadera prevalencia de la anemia por deficiencia de hierro. Pese a ello, la elevada prevalencia de anemia encontrada en lactantes y niños pequeños en la mayoría de los países en desarrollo, indica que la deficiencia de hierro es un serio, difundido y persistente problema para la salud pública.
Bajo condiciones normales, los lactantes deberían tener suficientes reservas de hierro al nacimiento, las que deberían durar aproximadamente durante los primeros 6 a 8 meses de vida. Sin embargo, por varios motivos, muchos lactantes no pueden alcanzar este objetivo:
1) Inadecuados niveles de hierro de la madre durante el embarazo
2) Prematuridad (< a 37 semanas de gestación) y bajo peso al nacer (< a 2500 gramos)
3) Prácticas inapropiadas en relación a la ligadura del cordón umbilical (por ejemplo, el pinzamiento inmediato o antes de que cese el latido del cordón) después del nacimiento
En muchos países en América Latina y el Caribe, así como en otras regiones del mundo, la deficiencia de hierro de las madres es prevalente, el peso bajo al nacer y los nacimientos prematuros son frecuentes; y el pinzamiento inmediato del cordón umbilical es practicado con frecuencia. Además, la introducción de líquidos y sólidos antes de los 6 meses de edad es común; todo esto contribuye a la carencia de hierro.
La importancia de la prevención de la deficiencia de hierro durante la infancia
La anemia por deficiencia de hierro que ocurre durante la infancia y la niñez temprana está asociada con pobres resultados en las áreas cognitiva, motora y/o social/emocional, en comparación con niños que no la han padecido. Incluso son de mayor preocupación, los resultados de estudios que demostraron la existencia de deficiencias permanentes del desarrollo en lactantes anémicos o crónicamente deficientes de hierro y que recibieron tratamiento para corregir esta deficiencia o para corregir la anemia.
Un estudio realizado en lactantes de 6 meses de edad, mostró que los niños con anemia por deficiencia de hierro presentaban menores tiempos de conducción para las respuestas auditivas del tallo cerebral, en comparación con controles normales, lo cual sugiere que existiría una alteración de la mielinización neuronal en los lactantes con anemia por deficiencia de hierro. También es preocupante que 4 años más tarde, luego del tratamiento para corregir la anemia, estos niños continuaban presentando resultados deficientes en comparación con los niños del grupo control.
La prevención es doblemente importante, ya que el hierro administrado en exceso también tiene consecuencias negativas. Los suplementos con hierro, administrados a lactantes que tienen reservas adecuadas de hierro o que viven en regiones donde la malaria es endémica, pueden tener efectos negativos en relación a su crecimiento e incremento de la morbilidad y mortalidad. Por lo tanto, las intervenciones de salud pública para evitar los efectos negativos de la deficiencia del hierro y de la anemia por deficiencia de hierro, deben estar claramente orientados hacia su prevención.
El mejorar los niveles de hierro al nacimiento y el promover prácticas de nutrición apropiadas durante los primeros 6 meses de vida, ayudarán a la prevención de la deficiencia de hierro y de la anemia por deficiencia de hierro durante este período, antes de que otras prácticas apropiadas de alimentación sean promovidas.
Fuente:

OPS: Asegurando un inicio saludable para un desarrollo futuro: El hierro durante los primeros seis meses de vida. http://www1.paho.org/hq/dmdocuments/2011/Iron_Nutrition%20SPA.pdf

jueves, 17 de noviembre de 2016

INN: Estrategia ELAN: Espacio Laboral Activo y Nutritivo

La Estrategia ELAN nace en respuesta de las elevadas cifras de sobrepeso y obesidad presentes en la población venezolana. La misma busca que las instituciones laborales faciliten a sus trabajadores y trabajadoras la elección a prácticas de alimentación y de actividad física que los ayuden a mejorar su salud y su peso corporal.
La ELAN responde a los siguientes objetivos del Plan de la Patria 2013-2019:
2.2 Construir una sociedad igualitaria y justa.
2.2.2. Profundizar las condiciones que aseguren para la familia venezolana, la mayor suma de seguridad social y suprema felicidad, a partir de valores y principios de respeto, igualdad, solidaridad, corresponsabilidad, enmarcada en la justicia social como esencia de la construcción del socialismo.
2.2.2.20. Asegurar a la población ambientes que favorezcan la actividad física, la cultura y el deporte en los centros educativos, laborales y residenciales, para promover la disminución en un 12% el porcentaje de la población de 7 a 14 años con sobrepeso (peso- talla) y reducir el sedentarismo en un 50%.

Justificación

En Venezuela, las ENT representan el 53,58% de la mortalidad total para el 2010: 1º enfermedades del corazón (20,99%), 2º el cáncer (15,3%), 3º las enfermedades cardiovasculares (7,68%), 5º la diabetes (6,89%) y 8º las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores (2,72%) (MPPS, 2012). De los factores de riesgo para el desarrollo de ENT, el sobrepeso y la obesidad juega un papel determinante. Así, para el periodo del 2008-2010, el 55,95% de la población venezolana de 18 a 40 años padecía de sobrepeso y obesidad y el 43,67% era sedentaria (INN, 2012), observándose como la fuerza laboral sufre la problemática de malnutrición por exceso y sedentarismo.
La reducción de la morbilidad y la mortalidad relacionada con el sobrepeso y la obesidad es una prioridad de salud pública. Diversas intervenciones en el lugar de trabajo destinadas a mejorar la alimentación y facilitar la realización de actividad física son eficaces para lograr un peso adecuado y alcanzar un estilo de vida saludable.
Venezuela cuenta con un marco legal que respalda la realización de actividades destinadas a la promoción de la actividad física dentro del ámbito laboral como un medio para ofrecer el nivel más elevado posible de bienestar físico, mental y social de los trabajadores y trabajadoras y protegerlos de condiciones que puedan perjudicar su salud producto de la actividad laboral y de las condiciones en que ésta se efectúa, como lo serían las ENT y la obesidad, asociadas al sedentarismo en espacios laborales. Sin embargo, no existe alguna guía de cómo puede implementarse un plan de actividad física en los espacios laborales, en combinación con cambios en las prácticas de alimentación, y que el mismo sea accesible a todas las instituciones.

Objetivo General

Generar entornos laborales que faciliten a las y los trabajadores venezolanos, prácticas alimentarias y de actividad física enfocadas a prevenir el sobrepeso, obesidad y otras enfermedades asociadas al sedentarismo.

Metodología

El diseño de la Estrategia se basó en los resultados arrojados durante la Jornada de Diagnóstico Nutricional (INN, 2012) y en algunos planteamientos señalados dentro de la Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud propuesta por la OMS en el 2004. La Estrategia ELAN busca mejorar la disponibilidad y acceso a actividad física y a la alimentación saludable dentro de las instituciones laborales con el fin de promover estilos de vida saludables.
A través de la ejecución del programa, las instituciones podrán convertirse en Instituciones o Espacios Laborales Activos y Nutritivos. Se considera a una institución activa cuando se favorece y facilita a sus empleados la realización de actividad física, enfocándose  en la pérdida de grasa corporal, el mantenimiento de un peso saludable y la prevención de ENT del adulto. De la misma manera, una institución es considerada nutritiva, cuando favorece la promoción de conocimientos, actitudes y prácticas para una alimentación sana, con garantía de la disponibilidad de alimentos sanos expendidos dentro de la institución, teniendo como principal objetivo el tratamiento y prevención de sobrepeso, obesidad y ENT adulto.
Los elementos que conforman estos dos componentes son:
Zona Activa: Es el espacio dentro de la institución que será acondicionado con el fin de realizar ejercicios que contribuyan a la disminución del peso y del porcentaje de grasa corporal y a la prevención, tratamiento y control de la obesidad y ECNT.
Pausa Activa: Es un paréntesis en la jornada laboral para realizar actividades físicas que activan el cuerpo y la mente incrementando la sensación de bienestar de los trabajadores favoreciendo la disminución del sedentarismo laboral. Los ejercicios a realizar durante la Pausa Activa son de resistencia muscular, flexibilidad y respiración y deberán estar señalados en una guía de ejercicios (Guía de Pausa Activa).
Promotores de vida laboral activa: Son aquellos trabajadores y trabajadoras, que muestran disposición y motivación hacia la práctica de estilos de vida saludables, desean promocionar esta estrategia dentro de su grupo de trabajo y se encargan de dirigir la pausa activa.
Kiosco saludable: Es un espacio físico en el cual se ofertan alimentos nutricionalmente saludables e inocuos, para favorecer el aumento de la disponibilidad de alimentos sanos dentro de las instituciones, promoviendo su consumo, como medida para la prevención del sobrepeso y enfermedades crónicas.
Campaña Nutricional Educativa: Tiene como objetivo generarun cambio en las prácticas de alimentación y promover el aumento en la práctica de actividad física, a través de la difusión de mensajes por diferentes medios visuales (4 piezas publicitarias con recomendaciones nutricionales previamente validadas, para su impresión y publicación en sitios estratégicos) y tecnológicos (el uso de redes sociales, mensajería de texto y correos electrónicos para envío de mensajes recordatorios o que refuercen los objetivos establecidos).
Finalmente el programa se complementa con un componente
Asistencial, que es la consulta nutricional, que ofrece a las y los trabajadores, la facilidad de asistir a consultas nutricionales para el tratamiento y control de la obesidad y ENT.

Resultados esperados

Con este programa se pretende generar insumos para la formulación de una Política de Estado que favorezca la adopción de estilos vida saludable, así como la promoción de Instituciones Activas y Nutritivas. A Nivel individual se espera que los trabajadores mejoren  su composición corporal, pierdan peso, aumenten el nivel de actividad física y mejoren sus hábitos de alimentación.

Beneficiarios del programa

El presente documento muestra cuáles son las acciones a realizar para la creación de entornos laborales saludables, con opciones más accesibles, así serán beneficiarios de esta Estrategia, las instituciones y sus trabajadores, esperando que la calidad de vida de las y los venezolanos para el Vivir Bien.

Dirección responsable: Sub Dirección Ejecutiva Técnica del Instituto Nacional de Nutrición. Ministerio del Poder Popular para la Alimentación.
Otras instituciones involucradas o de apoyo: Centro de Especialidades Nutricionales Hipólita Bolívar, Ministerio del Poder Popular para la Alimentación. Ministerio del Poder Popular para el Deporte

Fuente:

INN. Estrategias ELAN.  http://www.inn.gob.ve/innw/?page_id=1438

jueves, 10 de noviembre de 2016

INN: Servicios de Educación y Recuperación Nutricional (SERN).

Los Servicios de Educación y Recuperación Nutricional (SERN) nacen por primera vez en el año 1966, como medida para combatir la desnutrición en niños y niñas menores de siete años de edad. El primer SERN que se inauguró en Venezuela fue el Centro Clínico Menca de Leoni ubicado en Caracas, como proyecto piloto para el estudio de las enfermedades asociadas a la nutrición y con acciones en el área clínica, docente y de investigación.
Actualmente tienen como objetivo incrementar las prácticas de alimentación sana, segura, soberana y sabrosa de personas y comunidades, a través  de procesos  de educación, formación, investigación y asistencia.
Los SERN se ubican dentro del Plan de la Nación en los objetivos:
1.4.  Lograr la Soberanía alimentaria para garantizar el sagrado derecho a la alimentación de nuestro pueblo.
1.5.  Desarrollar nuestras capacidades científico – tecnológicas vinculadas a las necesidades del pueblo.
2.2.1.4.  Asegurar la formación colectiva  en los centros de trabajo, asegurando su incorporación  al trabajo productivo solidario y libertador.
2.2.2.18.  Asegurar una alimentación saludable y una nutrición adecuada a lo largo del ciclo de vida, en concordancia con los mandatos constitucionales  sobre Salud, Soberanía y Seguridad Alimentaria, con el incremento de la prevalencia de la Lactancia Materna Exclusiva (LME) en un 70 %.
2.2.2.20.  Asegurar a la población ambientes que favorezcan la actividad física, la recreación, la cultura y el deporte en los centros educativos, laborales y residenciales, para promover la disminución en un 12 % del porcentaje de la población de 7 – 14 años con sobrepeso (Peso – Talla) y reducir el sedentarismo en un 50 %.
2.2.11.6.  Promover hábitos alimentarios saludables y patrones de consumo adaptados a las potencialidades productivas del país.
2.5.4. Seguir transformando y reorganizando de manera integral la administración pública para dignificar a los servidores públicos y hacerla cada vez más útil para el pueblo.
Constituyen uno de los programas de asistencia a la población más emblemáticos del Instituto Nacional de Nutrición, los cuales benefician aproximadamente a 60.000 niños, niñas, adolescentes y adultos anualmente.

Centro de Especialidades Nutricionales “Hipólita Bolívar”
El Centro de Especialidades Nutricionales “Hipólita Bolívar” proporciona atención integral en salud nutricional a la población pediátrica, adolescente y adulta, que presente malnutrición por déficit o por exceso, así como otras condiciones y enfermedades relacionadas a la nutrición, basada en fundamentos científicos, tecnológicos, sociales y humanos, articulados con el Poder Popular con el fin de mejorar su calidad de vida, en cumplimiento con los objetivos estratégicos establecidos por el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación y el Instituto Nacional de Nutrición, como garantes  de la alimentación sana, segura, sabrosa y soberana de la República Bolivariana de Venezuela.
La atención nutricional incluye:
1. Hospitalización de niños y niñas que requieren ingreso (desnutrición grave o moderada y caso social).
2. Consulta externa: conjunto de servicios ambulatorios con múltiples especialidades en el área de la salud y nutrición, la cual ofrece al usuario una atención con eficiencia y profesionalismo, buscando mejorar su calidad de vida. Estos servicios incluyen:
·         Antropometría: realiza mediciones antropométricas de dimensión y composición corporal.
·         Bioanálisis: análisis bioquímico con altos estándares de calidad.
·         Medicina: brinda acciones médico-nutricionales, que actúan en beneficio del paciente y permiten satisfacer sus necesidades de salud. Ofrece las especialidades de: delgadez; obesidad infantil, adolescente y adulta; orientación nutricional a la embarazada y medicina general en adultos.
·        
Nutrición: proporciona evaluación y control nutricional.
· Desarrollo humano: evaluación y orientación de procesos mentales y emocionales con la intervención de psicólogos, psicopedagogos y terapistas ocupacionales.
· Rayos X: estudios radiológicos de calidad.
·      Lactancia materna: brinda orientación nutricional a la embarazada, mujer en período de lactancia y familia, sobre la práctica de la lactancia materna y alimentación infantil.
·         Horario de atención al público:
·         Lunes a viernes de 7:00 a.m. a 12: 00 m. y de 1:00 p.m. a 6:00 p.m.
Solicitud de citas:
·         A través de los teléfonos (0212) 631-8334 y 2319, extensión 102.
·         Directamente en el centro: Av. Los Samanes, con calle Capitán de Navío Felipe Estévez, Nuevo Prado, El Cementerio, Caracas.

Fuente:

INN. Política Pública. Alimentaria y Nutricional. Programas SERN. http://www.inn.gob.ve/innw/?page_id=1577

jueves, 3 de noviembre de 2016

¿Por qué son necesarias las guías alimentarias basadas en alimentos?

La dieta es uno de los factores que influyen en mayor medida en nuestro buen o mal estado de salud. La mayoría de los países se ven afectados por alguno o algunos de los problemas situados en uno o ambos de los polos opuestos del espectro de la malnutrición: subnutrición aguda o crónica, carencias de micronutrientes, obesidad o enfermedades relacionadas con la alimentación, tales como la diabetes de tipo II, las enfermedades cardiovasculares y determinados tipos de cáncer.
La globalización, la urbanización y los cambios en el estilo de vida y en el suministro de alimentos han originado una transformación de los hábitos alimentarios y acarreado la pérdida de las formas de alimentación tradicionales.
Todo ello, junto con una mayor disponibilidad y comercialización de productos de escaso valor nutritivo, hace que resulte absolutamente necesario facilitar consejos coherentes, sencillos y prácticos sobre alimentación que ayuden a las personas a elegir dietas sanas y sirvan de orientación para la prevención de enfermedades y la formulación de las políticas de los países en materia de alimentación, salud y agricultura.
¿Qué son las guías alimentarias basadas en alimentos?
Las guías alimentarias basadas en alimentos —también denominadas sencillamente guías alimentarias— son breves mensajes positivos de carácter científico sobre alimentación y modos de vida sanos, cuyo propósito es prevenir distintas formas de malnutrición y mantener el buen estado de salud y nutrición de las personas. En ellas se recogen las recomendaciones en materia de nutrición establecidas en ámbito nacional y se expresan en forma de alimentos los principios de educación nutricional.
Las guías alimentarias basadas en alimentos traducen las recomendaciones nutricionales en información simple utilizando para ello un lenguaje y unos símbolos fácilmente comprensibles para el público en general. Están centradas en los alimentos que se consumen normalmente, el tamaño de las porciones y los comportamientos. En los casos en los que la información no puede expresarse en su totalidad en forma de alimentos, se utiliza un lenguaje que evita, en la medida de lo posible, los términos técnicos de la ciencia de la nutrición.
Muchas guías alimentarias comparten una serie de características. Así, por ejemplo, la mayoría de ellas fomenta la variedad y el aumento del consumo de alimentos vegetales, especialmente hortalizas y frutas, así como la reducción del consumo de grasas sólidas, sal y azúcar. Sin embargo, cada serie de guías alimentarias presenta también características propias a fin de contemplar aquellas necesidades alimenticias específicas de la población de un determinado país.

El Trompo de los Alimentos es nuestra clasificación de alimentos

En el año 2007 el Instituto Nacional de Nutrición en ejercicio de su rol, propuso a partir de la premisa de la reconquista de la idiosincrasia de nuestro pueblo, la agrupación básica de los alimentos, dando como resultado el Trompo de los Alimentos, clasificación constituida por cinco grupos de alimentos, distribuidos en franjas de colores, además del agua y la actividad física.
Al rediseñar los Grupos Básicos de Alimentos, se consideró utilizar la figura del trompo por ser un medio práctico y sencillo para representar un juego tradicional, que forma parte de nuestra cultura e invita a los venezolanos a llevar una vida más activa.
El trompo rescata los valores del pueblo, es conocido por todas las generaciones y por nuestros pueblos originarios, además de que su imagen gráfica alude a movimiento y permitió agrupar los alimentos con orden jerárquico o de proporcionalidad, de manera tal que esté representado cada grupo con un tamaño acorde a la cantidad que se debe consumir diariamente.
El Trompo de los Alimentos promueve el consumo de productos autóctonos y en consecuencia la siembra e industrialización de los mismos, al tiempo que nos proporciona información para hacer una selección adecuada de los alimentos que conforman la dieta así como su combinación, favoreciendo el crecimiento, el desarrollo y el buen estado de salud de la población venezolana.
Una de las metas del Instituto Nacional de Nutrición es impulsar la democratización del conocimiento, así la idea de implementar el Trompo de los Alimentos es formar a ciudadanas y ciudadanos sensibles y participativos, que cuenten con los conocimientos y destrezas para la selección y consumo, con sentido crítico y reflexivo de alimentos saludables en su dieta, además del interés de presentarlo como herramienta de uso para las industrias de alimentos y de todas aquellas instituciones públicas y privadas encargadas de llevar a cabo educación alimentaria y nutricional.
Los actuales conocimientos sobre nutrición y salud, requieren promover una mayor variedad en el consumo de alimentos con cierta proporcionalidad, que permita mantener la salud y prevenir las enfermedades degenerativas y nutricionales, tanto por déficit como por exceso. Desde un punto de vista práctico, la clasificación funcional de los alimentos permite establecer guías o pautas de alimentación sencillas para la población en general. Además permite agrupar los alimentos que comparten funciones y aportan cantidades similares de nutrientes. Asimismo, se recomienda que el consumo de alimentos sea variado, utilizando las porciones indicadas para cada grupo a fin de obtener un equilibrio calórico en cada momento de comida.
Se ha demostrado a través de numerosos estudios un incremento de enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, infartos, cáncer y obesidad, debido principalmente el sedentarismo y los inadecuados hábitos alimentarios, por lo cual es de interés para la institución contribuir en la promoción de hábitos alimentarios y estilos de vida saludable, con la intención de revertir los devastadores efectos de estas enfermedades sobre la población y contribuir en la generación de cambios positivos en la calidad de vida de la población venezolana, tomando medidas que promuevan el incremento de la actividad física en deslastre del ocio alienante propio de la inacción o total omisión de la actividad, y de brindar información nutricional veraz, adecuada y oportuna a partir de la educación alimentaria y nutricional en las diferentes instancias.
Fuente:
FAO. Guías alimentarias basadas en alimentos. Para los países signatarios. http://www.fao.org/nutrition/educacion-nutricional/food-dietary-guidelines/home/es/

INN. Colectivo docente. “Nutriendo Consciencias en las Escuelas. https://colectivodocenteinn.wordpress.com/2013/06/18/el-trompo-de-los-alimentos/comment-page-1/