jueves, 21 de junio de 2018

La dieta mediterránea puede reducir el riego de desarrollar la enfermedad de Alzheimer


En las personas mayores de 60 años, la enfermedad de Alzheimer (EA), tiene una incidencia que supera a todas las demás enfermedades neurológicas juntas.
Alois Alzheimer la describió en 1906 en un congreso de Psiquiatría realizado en Alemania, detallando los aspectos clínicos y los hallazgos anatomopatológicos en la corteza cerebral. La descripción fue tan precisa y completa que, a nivel de la microscopia óptica, no se le agregaron hasta la fecha nuevos elementos.
De acuerdo con estudios poblacionales epidemiológicos, la dieta mediterránea (DiMe), rica en micronutrientes como las vitaminas y los ácidos grasos omega 3, está asociada con un menor riesgo de cáncer, obesidad, dislipidemias, hipertensión, trastornos del metabolismo de la glucosa y enfermedad coronaria.
Trabajos previos hablan señalado que la DiMe reduce el riesgo de EA. Los autores de este trabajo buscaron establecer si la asociación entre la DiMe y el menor riesgo de EA se debe a la protección vascular ejercida por dicha dieta o si se logra a través de un mecanismo independiente.
El estudio incluye dos grupos independientes de un centro médico de Manthattan (USA). Cada participante fue sometido a estudios de función cognoscitiva mediante una puntuación del grado de demencia clínica y una batería neuropsicológica para evaluar los siguientes parámetros:

.-Memoria de corto y largo plazo (verbal y no verbal).
.-Orientación.
.-Razonamiento abstracto (verbal y no verbal).
.-Lenguaje (fluidez, comprensión y repetición).
.-Construcción (copia y creación).
Los criterios para diagnóstico de demencia se basaron sobre el Diagnostic  and Statistical Manual of Mental Disorders, Revised Edition (DSM-III-R).
Se obtuvieron datos sobre la dieta y el consumo de alimentos durante el último año mediante un cuestionario de 61 preguntas.
Las otras variables que se determinaron fueron: edad, sexo, tabaquismo, consumo de alcohol, nivel de educación, enfermedades cardiovasculares, diabetes, perfil lipídico e índice de masa corporal (IMC)
Resultados
Sobre un total  inicial de 4.166 participantes, quedaron 1.984 pacientes. Las variables que dieron diferencias significativas fueron la edad, el sexo, el nivel de educación (expresados en años), el IMC y el antecedente de accidente cerebrovascular. Curiosamente, ni la hipertensión, ni la diabetes constituyeron variables de riesgo de EA.
Cuando se dividieron los grupos en tercios de consumo de DiME (1er tercio: dieta pobre; 2do tercio: dieta moderada; y 3er tercio dieta rica).
Se observó una relación inversa entre los tercios y el riesgo de desarrollar EA. Ajustando las variables relacionadas con patología cardiovascular (hipertensión, diabetes, dislipidemias, antecedentes de ACV), la DiMe siguió siendo la variable importante.
En este trabajo los autores demostraron que la DiMe redujo el riesgo de adquirir EA. Debido a que diversos estudios epidemiológicos señalaron que la DiMe también reduce el riesgo de enfermedad coronaria, en este estudio se trató de investigar si la reducción de la EA se debía a una acción indirecta de la DiMe al disminuir el riesgo de accidente cerebroascular y otros factores cardiovasculares como la hipertensión, o actuaba como factor independiente. Los autores encontraron que la DiMe era un factor independiente sobre la reducción de la EA.
¿Cuál sería, entonces, el mecanismo que determina que la DiMe reduzca la EA?
La hipótesis que se consideró fue que la DiMe rica en componentes antioxidante y antiinflamatorios, como las isoflavonas, las vitaminas “E” y “C”, los carotenoides y los ácidos grasos poliinsaturados omega 3, reduciría el estado inflamatorio de la sangre y del estrés oxidativo, que están aumentados en la corteza cerebral de los pacientes con EA. Éste sería el mecanismo protector por el cual la DiMe actúa en la EA.


Fuente: Scarmeas, N., Stern, Y., Mayeux (2006). Mediterranean diet, Alzheimer disrasr, and vascular mediation. Arch Neurol. 63: Institute for Research on Alzheimer´s disease and the aging brain Columbia University, New York, NY. doi:10.1001/archneur.63.12

1 comentario:

  1. muy interesante este artículo ya que así podemos evitar está devastadora enfermedad.

    ResponderBorrar