jueves, 19 de julio de 2018

¿Cómo alimentarme para cuidar la tensión?


Se conoce como presión arterial alta o Hipertensión arterial (HTA) a un aumento sostenido –por encima de los valores esperados- de la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes arteriales al viajar a través de ellas.
Cuando se mide la presión arterial se suministran dos cifras: la sistólica y la diastólica. La sistólica es la mayor presión que se trasmite por las arterías (y se conoce así por la concentración o sístole, del corazón). Es la más elevada de las dos medidas, mientras la diastólica, es la menor, y se refiere a la diástole (o relajación del corazón).
Seguramente la característica más grave de la Hipertensión arterial (HA), es su condición de silenciosa. Sus efectos se producen durante años en órganos vitales sin que ofrezca síntomas.
Bajo su efecto se pueden comprometer el normal funcionamiento de órganos como el corazón, el cerebro, los riñones, los pulmones y los ojos.
Se habla de HA cuando se presentan cifras de tensión (también llamada presión) arterial por encima de un valor que se sitúa en 140/80 mmHg. Asímismo, se conoce como normotensos a quienes tienen valores normales de tensión y son clasificadas en este grupo aquellas personas son tensión inferior a 140/mmHg. Mientras ya se consideran hipertensos a las personas con presión arterial superior a 140/80 mmHg.
La presión o tensión arterial puede variar en diferentes momentos, lugares y circunstancias, de allí que la medición aislada no significa que se padezca HTA.
En 9 de cada 10 casos su aparición es de causa desconocida, pero como en muchas enfermedades mientras más temprano pueda atacarse mejores serán las perspectivas para el paciente.
Alimentación en HTA
A quienes se les ha diagnosticado HTA se les indica un cambio en su dieta que no siempre está muy claro. Aquí anexamos una lista de alimentos que están permitidos, los que se deben comer con moderación y los que no se deben ingerir.
Alimentos aconsejados
Lácteos y sus derivados: leche, cuajada, yogur y otras leches fermentadas preferiblemente no azucaradas y quesos.
Carnes, pescado, huevos y sus derivados: preferir las carnes que menos grasa contiene.
Cereales, papas y legumbres: todos salvo los indicados en “alimentos limitados”.
Verduras y hortalizas: todas, y es aconsejable comer una ensalada de vegetales crudos a diario.
Frutas: todas salvo las indicadas en el apartado de “alimentos limitados”.
Bebidas: agua, infusiones y jugos, bebidas refrescantes no azucaradas.
Grasas: aceites de oliva y semillas (girasol, maíz, soja…) mantequilla, margarinas vegetales
Alimentos de consumo ocasional
Leche y lácteos: batidos lácteos, yogures azucarados, natilla y flan.
Carnes semigrasas
Cereales: cereales de desayuno azucarados (sencillos, chocolateados, con miel).
Bebidas: jugos comerciales azucarados.
Otros productos: miel, mermeladas, pan y reposterías sencillas, helados y mayonesa.
Alimentos de consumo limitado (consumir en pequeñas cantidades y de forma esporádica).
Leche y lácteos: leche condensada
Carnes: carnes grasas, productos de charcutería y vísceras.
Cereales: galletas rellenas o cubiertas de azúcares.
Frutas: fruta en almíbar o confitadas.
Bebidas: a base de cola y azucaradas, bebidas alcohólicas de baja graduación (como cerveza y vinos).
Grasas: nata, manteca, tocino y tocineta.
Otros productos: pastelería y repostería rellena, o bañadas en soluciones dulces. Edulcorantes: azúcar común o sacarosa, fructosa y jarabes de glucosa.
Qué hacer ante diagnóstico de hipertensión
Si el médico le ha diagnosticado Hipertensión Arterial, deberá asumir cambios en su estilo de vida y nuevas rutinas, que junto al chequeo periódico le podrían mantener lejos de las estadísticas de accidentes cerebro-vasculares e insuficiencia cardíaca:
- Su médico le indicará la medicación adecuada para su forma y severidad de HA. Ese medicamento deberá tomarlo bajo supervisión y por el resto de su vida. Si al tomar el medicamento controla su HA recuerde que no debe suspenderlo porque podría volver a aumentar e incluso situarse por encima de los valores que inicialmente le fueron diagnosticados.
- Tome la dosis recomendada por su médico. No la disminuyan o aumente si siente cambios en su condición.
-Asocie la toma de su pastilla para la HA a una rutina diaria que le garantice no olvidarla. Por ejemplo tómela con el desayuno o al despertar.
-Reduzca su consumo de sal a 4 – 6 gramos al día.
-Si tiene sobrepeso pídale a su médico orientación para seguir una dieta que le permita alcanzar un peso adecuado a su talla.
-Disminuya el consumo de alcohol (el máximo para las mujeres debe ser a 140 gramos a la semana y 210 en el caso de los hombres).
-Realice algún ejercicio físico acorde a su condición de salud, por lo menos media hora tras veces a la semana.
-Abandone el hábito de fumar.
Además de las medidas recomendadas, el hipertenso dispone de una amplia variedad de fármacos que le permita controlar la enfermedad. El tratamiento debe ser siempre individualizado.
Fuente:
Cortesía de Boehringer Ingelheim. El Nacional 21 de julio 2015.

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