jueves, 29 de marzo de 2018

El cambur, nuestra musa nutricional

La región originaria de los cambures o bananos en general se encuentra en la zona Indomalaya. En forma silvestre aún se encuentran allí las dos especies originarias. Musa acuminata y Musa balbisiana, de cuyos cruces y cultivos han surgido las variedades actualmente existentes. Pertenece a la familia de las Musaceae, a la cual también pertenece el plátano Musa paradisiaca (fruta del paraíso).
De su lugar de origen, fueron llevados por los árabes al África, y de aquí pasaron en 1510, a las islas Canarias gracias a los navegantes portugueses. En el año 1516 fueron traídos a Santo Domingo, de donde pasaron a los países tropicales y al resto de Sudamérica donde se han adaptado admirablemente. 
El cambur o banano(a), Musa sapientum (fruta del hombre sabio, basado en la leyenda hindú que decía, que los sabios descansaban a la sombra de estos árboles y se alimentaban de sus frutos), posee muchas variedades y nombres, las cuales difieren mucho en Venezuela, de acuerdo con el tamaño y color del fruto.
Encontramos el cambur manzano (tamaño regular, color amarillo, grueso, piel fina, amarilla, sin aristas), cambur titiaro o bocadillo (pequeño, muy dulce, piel fina, amarilla, sin aristas y con puntos negros al madurar), cambur quinientos (grande, de color verde), cambur mataburro (de tamaño regular, grueso, marrón o morado, se come sancochado), cambur guineo o pineo (de tamaño regular, amarillo, con más de tres aristas), guineo negro (usado para curar males estomacales), cambur cuyaco (largo, con tres aristas), topocho, locho, tres filos o hartón (de frutos grandes y gruesos, forma triangular cuando se cortan, de color am amarillento-rosado).
La mayoría de ellos se comen crudos, y algunos como el guineo negro y el topocho, se comen sancochados o de otras formas.
Características nutricionales del cambur
El cambur contiene tres azúcares naturales: sacarosa, fructosa y glucosa, así como también fibra y por consiguiente, eleva los niveles de energía de manera inmediata, sostenida y substancial.
Las investigaciones han comprobado que apenas dos cambures proporcionan suficiente energía para enfrentar un vigoroso ejercicio de entrenamiento de 90 minutos. Con razón el cambur es la fruta preferida de los grandes deportistas del mundo.
Pero el aporte de energía no es la única manera en que el cambur puede ayudar a mantenernos en forma. También puede ayudar a sobrevenir o prevenir muchas enfermedades y condiciones, haciéndolo imprescindible en la dieta diaria.
Esta singular fruta tropical tiene un contenido muy alto de potasio, pero es baja en sal, haciéndola el alimento perfecto para ayudar a vencer la tensión arterial alta.  Al compararlo con la manzana, tiene 4 veces más proteínas, el doble de carbohidratos, el triple de fósforo, cinco veces más vitamina A y hierro y el doble de las otras vitaminas y minerales.
La Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA), permite que la industria bananera afirme oficialmente que esta fruta es capaz de reducir el riesgo de la tensión arterial alta y de la apoplejía.
Según la revista médica Journal of Medicine, el comer cambures, como parte de la dieta regular, puede disminuir el riesgo de muerte por apoplejía hasta en un 40%. El cambur es un alimento que forma parte de la dieta para los desórdenes intestinales por su textura blanda y su suavidad.
Es la fruta cruda que se puede comer sin sufrimiento en los casos de úlcera crónica. También neutraliza la hiperacidez y reduce la irritación, ya que recubre las paredes del estómago.
El cambur tiene un alto contenido de hierro y puede estimular la producción de la hemoglobina en la sangre, mejorando de esta manera los casos de anemia. Tiene un efecto antiácido natural en el cuerpo. El hierro es esencial para el desarrollo intelectual óptimo y coadyuva en los procesos de Aprendizaje. También aumenta el rendimiento físico.
En vez de untarse crema para picadas de insectos, pruebe con frotar el área afectada con la parte interior de la concha de un cambur. Muchas personas encuentran que esto asombrosamente reduce la hinchazón y la irritación.
Por su alto contenido de fibra, el incluir los cambures en la dieta puede ayudar a restablecer la acción intestinal normal, ayudando así a sobrevenir el problema sin necesidad de recurrir a los laxantes.
Según una encuesta reciente llevada a cabo entre personas que sufrían de depresión, muchos se sentían mejor después de comer un cambur. Esto se debe a que el cambur contiene Triptófano, un tipo de proteína que el cuerpo convierte en Serotonina, la cual, como se sabe, le hace relajarse, mejora su estado de ánimo y en general, le hace sentirse más feliz.
El cambur tiene un alto contenido del Complejo Vitamínico B, el cual ayuda a calmar el sistema nervioso. Para el Síndrome Premenstrual, olvídese de los medicamentos y cómase un cambur. La vitamina B6 que contiene el cambur regula los niveles de glucosa en la sangre, los cuales pueden afectar su estado de ánimo. Muchas otras culturas consideran el cambur una fruta refrescante que puede bajar tanto la temperatura física como el temperamento emocional de las mujeres embarazadas. En Tailandia, por ejemplo, las mujeres embarazadas comen cambures para asegurar que sus bebés nazcan con un temperamento tranquilo.
Estudios efectuados en el Instituto de Psicología de Austria, encontraron que las presiones de trabajo originan el consumo excesivo de alimentos como el chocolate y las papitas fritas. Al observar a 5.000 pacientes hospitalizados, los investigadores encontraron que era más probable que los más obesos tuvieran trabajos con mucha presión. El informe concluyó que, a fin de evitar las ansias de comer inducidas por el pánico, necesitamos controlar el nivel de azúcar en nuestra sangre con meriendas cada dos horas de alimentos con un alto contenido de carbohidratos, tales como los cambures, a fin de mantener el nivel de azúcar estable.
El potasio es un mineral esencial que ayuda a normalizar el ritmo cardíaco, envía oxígeno al cerebro y regula el balance hídrico del cuerpo. Cuando estamos estresados, nuestro índice metabólico aumenta, reduciendo nuestros niveles de potasio. Estos pueden balancearse de nuevo con la ayuda de una merienda de cambures.
El cambur puede ayudar a las personas a dejar de fumar, puesto que sus niveles altos de Vitamina C, A, B6 y B12, así como de potasio y de magnesio, ayudan al cuerpo a recuperarse de los efectos de la abstinencia de la nicotina.
En el año 2005, 200 estudiantes alemanes recibieron ayuda en sus exámenes mediante el consumo de cambures en el desayuno, durante el recreo y en el almuerzo, en un intento por aumentar su capacidad intelectual. Las investigaciones han demostrado que el alto contenido de potasio de esta fruta puede ayudar en el aprendizaje, ya que hace a los alumnos más despiertos.
Hasta para el ratón (resaca, o malestar por beber en exceso). Una de las maneras más rápidas de combatirlo, es una merengada de cambur endulzada con miel de abeja. El cambur calma el estómago y, con la ayuda de la miel, aumenta los reducidos niveles de azúcar en la sangre, mientras la leche calma y rehidrata su sistema.
Al cambur se lo puede someter a un proceso de deshidratación. Esta fruta deshidratada concentra aún más su valor nutricional original, así como sus propiedades medicinales: Calorías: 280; Proteínas: 4 g. Lípidos: 1,35 g. Hidratos de carbono: 74 g. Fibra: 2 g. Minerales: Calcio, fósforo, hierro, potasio. Vitaminas: A, C. 



Fuente:
Cartay, Rafael (2005). Diccionario de  cocina Venezolana. Alfadil Editores. Venezuela
Hoyos, Jesús (1994). Frutales de Venezuela. Sociedad de Ciencias Naturales la Salle. Venezuela
Pineda, Yván (2008). La alimentación en la Especie Humana. La Educación Alimentaria y Nutricional una estrategia interdisciplinaria en la formación docente. Colección Retos y Logros N° 13. UPEL-IPMJM Siso Martínez-Subdirección de Investigación y Postgrado.


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