jueves, 9 de abril de 2015

La Lonchera en el Preescolar

Cuando los alimentos que el niño lleva al preescolar van a formar parte de la merienda de la mañana o de la tarde, los padres y maestros deben estar atentos a la cantidad y calidad de los mismos en la comida anterior a la merienda, para poder suplir con la lonchera las necesidades energéticas del niño en las próximas horas.

En un inicio los alimentos de la lonchera deben mantenerse en preparaciones sencillas y ser conocidos por el niño, para irlos variando posteriormente. Antes de preparar la lonchera debe cumplirse con las reglas mínimas  de aseo de las manos y de la limpieza y lavado de los alimentos, así como también, cuidar el tiempo de preparación de los alimentos perecederos. Puede ser útil congelar la noche antes los jugos naturales para que estén a temperatura agradable y en buenas condiciones al momento de que el niño los consuma. Los padres y maestros deben conversar sobre el contenido de la lonchera y las preferencias del niño.

La lonchera del preescolar debe tener ciertas características como son:

. El envase exterior debe ser liviano y de un material que proteja al contenido del agua, del polvo y evite el deterioro de los alimentos.
. Los envases para los alimentos sólidos y líquidos, deben ser de materiales irrompibles y fáciles de abrir por el niño. No se recomienda llevar alimentos envasados  que requieran el uso de utensilios de cocina como destapadores.
. Si se envían preparaciones para más de una comida al día, deben ser empacados por separado.
. Los alimentos deben ser preferiblemente naturales.
. Elimine de la lonchera las chucherías, refrescos y alimentos peligrosos para el niño tales como maní, semillas, etc.
. La preparación de los alimentos debe ser variada en sabores, colores y texturas, en la cantidad adecuada para cada niño.
. Las porciones deben ser de tamaño manejable para evitar que las rechace.

Una vez que el niño llegue a la casa hay que revisar la lonchera, lavarla y dejarla abierta hasta el día siguiente. Siempre que sobren alimentos se conversará con  el niño para conocer la causa del rechazo.

La lonchera puede contener lo siguiente:
. 1 a 2 raciones de fruta entera (lavada y picada para facilitar el consumo por parte del niño), compota, manjar o en jugo (en lo posible sin azúcar).
. 1 a 2 raciones de cereal como arepa, galletas, pan, casabe, ponqué, etc.
. ½ a 1 ración de queso, pollo o huevo duro (opcional si no se ha incluido en la comida anterior).

Consejos prácticos.
. Minutos antes de sentarse a la mesa el niño debe estar relajado, tranquilo y con las manos limpias.
. Debe estar bien sentado y a la altura de la silla acorde con la mesa.
. Los utensilios deben ser adecuados para la edad, preferiblemente los cubiertos deben ser livianos y de mangos cortos.
. El niño debe permanecer sentado durante la comida, esto le permite concentrarse en masticar e ingerir adecuadamente los alimentos y evita que se ahogue.
. Los alimentos nuevos son mejor aceptados, si se ofrecen cuando el niño tiene hambre.
. Para que el niño acepte alimentos nuevos debe exponerse repetidamente a ese alimento o al que él rechaza de una manera consciente, entre 8 y 10 veces.
. La combinación de los alimentos preferidos con los menos aceptados incrementa la variedad de la dieta y la aceptabilidad de las preparaciones.
. El niño preescolar responde mejor, si se le da a escoger algunos alimentos (dos) que si se le pregunta qué quiere comer.
. El impedir la ingestión de grandes cantidades de líquidos (jugos,  agua) antes de las comidas evita la disminución de su capacidad gástrica funcional.
. Si el niño no quiere comer, no es recomendable regañarlo o castigarlo porque se refuerza la conducta negativa, sino simplemente se remueve el plato, se le invita a abandonar la mesa y se le ofrece en la próxima comida una dieta nutritiva.
. La curiosidad del niño permite introducir nuevos alimentos y utilizar diferentes colores, sabores y texturas.
. El tiempo para comer no debe ser menor de 20 minutos ni mayor de 30 minutos, suficiente para que el niño reconozca las señales de saciedad de su organismo.
. Realizar las comidas en familia promueve la interacción social y el modelaje adecuado de las conductas alimentarias.
. Las horas de comida deben estar bien diferenciadas de las de esparcimiento, para que el niño no se vea obligado a comer más rápido, ni dejar el alimento para poder jugar.
. Los niños que participan en las actividades de compra, selección, preparación de alimentos y en servir la comida, desarrollan una mejor relación con la alimentación.
. Los niños que asisten al colegio en el turno de la mañana, deben cenar temprano y acostarse de igual forma, eso les permite levantarse descansados y con apetito para tomar el desayuno completo, necesario en las próximas horas de esfuerzo y atención dirigidas al aprendizaje y al juego.
. Las comidas en compañía de otros niños son momentos propicios para compartir y aprender a comer mejor.
. Se recomienda leer historias sobre alimentos y contar cuentos sobre alimentos preferidos.

Para mayor información revisar nuestro enlace “la lonchera de mi hijo”

Fuente: Magda Eligia García Narváez y Elizabeth Dini Goldin. Alimentación en el Preescolar. En CANIA (2009). Nutrición en Pediatría. Tomo I. Caracas.


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